La bandera de España

Mucho se ha estado hablando este último mes de la bandera de España y muchos han tratado de convertir una manifestación espontánea  de orgullo popular, en motivo de confrontación política.  Otra vez ha surgido el duelo entre izquierda y derecha, entre “fachas” y “rojos”, sobre la utilización de los símbolos del Estado y sobre la patrimonialización de esos símbolos.  El Campeonato Mundial de la FIFA y la victoria de la selección española nos han proporcionado una oportunidad que deberíamos saber aprovechar todos los españoles.  Es una excelente oportunidad que también deberíamos aprovechar todos los políticos para tratar de superar viejos desencuentros fundamentados en la manipulación, por parte de una determinada ideología, de una bandera que nos representa a todos.  Si el PP y el PSOE quisieran, si fueran valientes y se atrevieran, este es el momento de darle a nuestra bandera el espaldarazo que se merece y rehabilitarla y rescatarla definitivamente del secuestro al que determinada ideología la ha pretendido someter durante décadas. Es el momento de conseguir que sea la bandera de todos y en la que todos nos veamos representados. 

No creo que a estas alturas nadie pueda poner en duda mi riojanismo.  Mi opción política es La Rioja porque estoy convencido de que, desde La Rioja y por La Rioja, también estoy ayudando a construir la España en la que creo.  Una España plurinacional y federal en la que cabemos todos los pueblos, regiones y naciones que la conformamos, en la que lo menos importante es el cómo y el quién, sino el por qué, para qué y a dónde queremos llegar.  Y desde esa ideología que me lleva a defender los intereses de mi país, el riojano, por encima de todos los demás intereses, también milito en el convencimiento de que el pueblo riojano, mi país, no es nada ni llegará muy lejos si no comparte valores y objetivos comunes con otros muchos pueblos, países y naciones que conforman el gran Estado español.  Eso me hace entender y compartir los objetivos y valores de Catalunya como nación, los del País Vasco, los del Reino de Navarra, los del País Valencià, los de la nación andaluza o las regiones de Extremadura, Murcia, Cantabria, las dos Castillas, Asturias o Madrid, los de las nacionalidades de Aragón, Baleares, Canarias o Galiza.

La bandera de España ya no es “rojigualda”. Desde que TODOS aceptamos la nueva Constitución la bandera es ROJA y AMARILLA y esa es la bandera de TODOS los españoles, la del conjunto de todos los pueblos de España.   Entiendo a quienes se identifican más con la de su propio país o región, pero también comprendo que su bandera, no deja de ser también una bandera de España  y por eso también me emociono y siento orgullo cuando veo ondear fuera de España una bandera de Madrid, o una “ikurriña”,  o la enseña de cualquiera de los pueblos que conforman  mi Patria.   Entiendo también que algunos añoren la de la II República,  pero tampoco puedo olvidar que tanto la bandera actual como el himno español fueron también los símbolos de la I República y que, a lo largo de la Historia de España lleva siglos representandonos y han sido millones los españoles que han dado su vida defendiendo esa bandera a lo largo de los siglos. Deberíamos aprender de una vez que estos símbolos están por encima de las ideas y que tan peligroso y dañino es que unos intenten patrimonializarlos como que otros traten de denostarlos asociándolos a una ideología determinada. Igual que la bandera de Euzkadi ya no es la bandera de los nacionalistas, sino la de todos los vascos,  la bandera de España es la de TODOS los españoles y todos deberíamos ser capaces de arrebatársela de una vez a los que, desde un lado o del otro, pretenden apropiarsela para envolver en ella sus propias ideologías. Cuanto antes lo aceptemos más fácil será la convivencia.  Los chicos de “La roja”, los jóvenes españoles de la selección nacional de fútbol que proceden de todos los pueblos y naciones de España y que exhiben con orgullo los símbolos propios de su propio pueblo no nos han dado solo una victoria deportiva, nos han dado un ejemplo de convivencia y nos han ofrecido una oportunidad difícilmente repetible que sería de necios no saber aprovechar.

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07 2010

3 Comentarios Envía tu comentario ↓

  1. UARAKOS #
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    Creo que los políticos de cualquier orden, nos siguen tratando a los más, Los que hacemos los cambios por tonti-bobos. Y están muy, pero que muy, equivocados. La política es la política y los símbolos de la mayoría de los españoles son los que son, los que hemos ido mamando a lo largo de estas generaciones, si alguien quiere tocarlos estamos condenados a empezar de cero y eso si que estamos acostumbrados y dispuesto los españoles, ya lo hemos demostrado a lo largo de nuestra historia y sobre todo cuando nuestros políticos o reyes no están a nuestra altura. Es evidente que los españoles, (nuestro pequeño continente Ibero, hijos de Madre) somos la mejor infantería del mundo y solo nos podemos derrotar a nosotros mismos. Os pido a los políticos que gestionéis bien esta premisa o estamos condenados a repetir errores históricos, sabéis que hablo como regionalista que soy y español. Sigo añorando a los políticos que no eran profesionales, sueños con el espíritu de la transición. Si no conseguimos consenso tardaremos poco o mucho Pero, habrá otra transición, espero de los Políticos, que seáis buenos gestores.
    Un abrazo amigo.

  2. José Ramón #
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    Lo primero reconocerte como un dialéctico brillante en tus argumentaciones
    “banderiles”, pero, como ya dije en el anterior comentario,aquí,en mi caso laten las tripas…
    Celebro el que estés por un Estado plurinacional y federal.
    El argumento de la I República se ha utilizado en muchas ocasiones para legitimar la actual enseña.Pero no es menos histórico señalar que el chaparrito asesino se levantó contra un régimen legal que tenía otra bandera,y no es menos cierto que acabándose la guerra el citado generalito le dijo al Dr.Negrín que respetaría la enseña republicana.
    Ulteriormente, es cierto que la actual bandera se aprobó dentro de la Consitución, pero no es exagerado decir que dado el momento histórico en que aconteció este hecho, la bandera fue…”tolerada”.
    Por último,cuando veas a alguien con la “roja y amarilla” en la solapa preguntale si está por un estado plurinacional y federal y piensa que existen nacionalidades…(si lleva bate de beisbol no se lo preguntes)

  3. Antón #
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    A lo mejor nos íbamos a llevar una gran sorpresa si preguntamos a los que llevan la camisola de la selección si creen en una forma distinta de Estado a la actual, incluso alguno diría que no le importaría que hubiese algo de morado en dicha camiseta. Pero al margen de banderas y colores, lo evidente es claro y lo claro es evidente, España no deja de ser una unión de estados, de naciones-estado como se decía en otros siglos, y en el avance del modelo de la España de las autonomías no queda más opción que el avance hacia el Estado federal plurinacional, sea monárquico o republicano. Esto ocurre en Alemania, y esto ocurre en Estados Unidos mismamente y actualmente. Alemania no es nada sin sus Länder de Baviera o Baja Sajonia y viceversa, ni Estados Unidos no es nada sin California o sin Indiana y viceversa. Si preguntásemos a alemanes o americanos por estados plurinacionales o federales, seguro que dirían que España es uno de ellos, para pronto se iban a asustar ellos si les dicen que su país es un estado federal, vamos, les da un ataque de risa si a sus Estados les llaman autonomía o provincia. Estos son los ejemplos más relevantes que nos podemos encontrar a nivel mundial y son ejemplo del camino irreversible que nos espera. De nada sirve que un Tribunal cuyos miembros son elegidos mayoritariamente a dedo por fuerzas políticas, tengan que decidir el rumbo de un país que ha decidido el propio pueblo, el propio Parlamento, de nada sirve ralentizar lo que el destino siempre ha querido y lo que el pueblo quiere y ha querido. En coche o en bicicleta, siempre se llega a la meta. ¨Chapeau¨ por el artículo.



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