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Posted by on 2 Jun , 2017 in Portada | 3 comments

Tengo el corazón contento.

Pues que llevaba yo unos días así como un poco tristón…, nada grave, solo esa sensación que te invade de vez en cuando, cuando te da por pensar en esas cuestiones de tu vida que no funcionan exactamente como tú habías previsto y esperabas, esa sensación de bloqueo, de que no avanzas al ritmo que deseas… Como digo, nada grave, nada que no nos suceda a todos con más o menos frecuencia.

Pues como digo, en esas estaba esta mañana cuando he abierto los ojos y he empezado a pensar:

– “¡Vaya! Otro día igual.  Encima llueve. ¡Que asco de vida! A ver por donde me salen hoy los tiros. Casi mejor no levantarse, ¿no?…”

Eso ocupaba mi pensamiento cuando, no sé por qué (nuestra mente tiene recursos imprevisibles), se ha recreado en mi mente el rostro y la preciosa sonrisa de mi profesora Marian Frías y  he sido consciente de que llevaba varios días así.  He recordado sus enseñanzas y he sido consciente de que estaba dejándome vencer por mis emociones. Marian me enseñó que tengo capacidad para regular mis emociones y recuperar el control de mi estado de ánimo para dirigirlas de forma que trabajen a mi favor y no en mi contra.

Sé que los pequeños problemas que me afligen no van a desaparecer por mero deseo, pero está en mi mano evitar que se conviertan en problemas que me bloqueen.  Es tan fácil como aceptar que no soy una víctima impotente de las cosas que suceden en mi vida, que yo soy el dueño de mi vida y el auténtico creador de mi destino, que igual que han llegado a mi mente esos pensamientos negativos, está en mi mano modificarlos por otros que me acerquen al estado que verdaderamente deseo.  ¡Y no deseo estar tristón! Así que he decidido cambiar mis pensamientos e incluso mis palabras y afrontar el día con otra actitud. ¡Y funciona! ¡Vaya si funciona!

Repaso mi vida, mi situación actual, mis circunstancias, mi vida personal y familiar, mis amigos, mi actitud vital, mi salud… ¡no tengo que esforzarme mucho! Si, ya lo sé, hay cosas que no funcionan como me gustaría, hay cosas que no están bien, siguen ahí, no han desaparecido pero, ¿¡cuantas cosas funcionan como yo había planeado!?, ¡¿qué cantidad de cosas buenas, positivas, agradables, maravillosas tiene mi vida!?, ¡¿cuántas personas adorables tengo a mi alrededor que me quieren y a las que quiero!? ¿No son acaso todas estas cosas mucho más numerosas y agradables que todas esas negativas que he permitido que se instalen de forma permanente en mi mente?  ¡Pues claro que sí!

– “¡Salta de la cama y mira el día que hace! ¡Si, llueve! Pero ya era hora. ¡Qué bien nos viene este agua! ¡Tengo tantos motivos para estar contento! Sal ahí fuera y toma conciencia de que eres una persona feliz, completa, fuerte y capaz de conseguir lo que te propongas. Igual te cuesta un poquito, pero todo llegará. Mientras tanto disfruta de TOOODO lo que tienes.  ¡Es tanto y tan bueno!…”

Pues eso, que ya veo el día con otra cara.  Mientras escribo esto ha salido el sol en el cielo y en mi corazón, ¡estoy sonriendo! ¡¡¡Tengo el corazón contento!!!

Si tú también lo necesitas. ¡Pruébalo! ¡Es gratis!

3 Comments

  1. Así es la vida y así debemos afrontarla.

  2. Dichoso tu, que no has sufrido el paro de larga duración.Me alegro por ti.Hace años que no asomaba la cabeza por el blog, pero un político honesto en estos tiempos, creo que se merece un saludo,Ademas tus opiniones y visiones de la vida no llevan cuadrícula, y eso siempre es interesante.Desde la última vez…yo…peor, sin micrófono y con proyectos truncados, pero tranqui que no te voy a dar la brasa.Salud y un abrazo, Mikel.

  3. Genial Mikel! No podemos controlar todo y tampoco evitar que nos pasen cosas malas, pero hay que observar sin miedo y ver qué enseñanza nos dejan y como bien dices ponerlas a nuestro favor y no en nuestra contra. Es lo único que podemos hacer, utilizar nuestra inteligencia y nuestros pensamientos para procurarnos la mejor forma de vida posible, para procurarnos bienestar y felicidad. Un beso enorme!

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