La semana pasada adquirí el compromiso público de comparecer ante los medios de comunicación en el momento en que obtuviese cualquier información que pudiera arrojar algo de luz sobre la situación de Solaria.
Podría recordar muchas promesas y mentiras que, en todo este tiempo, han salido de la boca del Presidente Pedro Sanz, pero creo que es suficiente si recordamos que todo este engaño que ha surgido en el asunto Solaria, tiene como base el empeño personal del Presidente Sanz por tratar de minimizar los efectos de la fuga de Electrolux. Hay que reconocer que pocas empresas han sido capaces de cerrar de la noche a la mañana una factoría de más de 500 empleados con tan poquito coste social, comercial y empresarial. Electrolux tampoco lo hubiera conseguido si no hubiese contado con el respaldo y la complicidad del Gobierno de La Rioja y de su presidente.
La difícil situación que están viviendo los trabajadores de Solaria no es nueva, ni tiene su origen en la crisis económica, sino que se vive desde el mismo momento de su creación que, a mi juicio, se justifica en la existencia de una pacto oculto entre Pedro Sanz y los propietarios de Solaria con el objetivo de salvar la cara del Gobierno ante la convocatoria inminente de las elecciones de 2007 y conseguir mantener, entre los despedidos de Electrolux, las esperanzas que habían generado las falsas promesas del Presidente.
Pues bien, hoy he comparecido de nuevo ante la prensa para trasladarles los nuevos datos que hemos conseguido descubrir y que, a mi juicio, ratifican las sospechas y las afirmaciones que hacía la semana pasada sobre la existencia de una clara connivencia entre los intereses de Solaria y los intereses personales de Pedro Sanz. Datos que arrojan algo de luz sobre mis afirmaciones y que siguen justificando la realización de nuevas preguntas al Gobierno.
En primer lugar puedo afirmar, con toda seguridad, que la empresa Solaria no es la propietaria de los terrenos de Fuenmayor donde está instalada y que se corresponden con los codiciados terrenos en los que estaba la antigua factoría de Electrolux. Y, en segundo lugar, también puedo afirmar, con toda seguridad, que el Gobierno tiene conocimiento exacto de que Solaria no es propietaria de los terrenos, desde el día 2 de mayo del año 2008.
Toda la operación de instalación de Solaria en Fuenmayor se fundamenta, desde el inicio, en la utilización de un sistema financiero específico y especial que se utiliza de forma habitual para la instalación de huertos solares, y que nunca se ha utilizado para la producción o la fabricación. Un sistema financiero especial que no le otorga la propiedad de los terrenos, sino su arrendamiento vinculado, curiosamente y, de forma exclusiva, a la producción de energía solar. Por lo tanto no estamos ante la creación de una empresa de producción como reiteradamente se nos ha dicho desde el Gobierno, sino que estamos ante la construcción de un huerto solar. Exclusivamente. Nunca ha habido intención de fabricar. Solo se quería instalar un huerto solar. El Gobierno sabía perfectamente, desde el inicio, desde el 2 de mayo de 2008, que no se iba a instalar una factoría de producción, por lo tanto sabía desde esa fecha que un huerto solar, por muy grande que fuera, JAMÁS, podría absorber los 700 puestos de trabajo que se habían prometido.
Sabían, desde el principio, que no iban a necesitar más de 40 trabajadores para instalar el huerto solar y que, una vez que estuviera concluido, habría que despedirlos, como así ha sucedido esta semana a través de la aprobación del ERE.
Por lo tanto, ya tenemos algunas respuestas a todas esas preguntas que llevamos formulándonos desde hace años. Ya sabemos, por ejemplo, de quién son los terrenos de la antigua factoría de Electrolux en Fuenmayor. Ya sabemos que el Gobierno nos mintió cuando decía que no sabia quien era el propietario y que suponía que sería la empresa Solaria. Ya sabemos que Pedro Sanz y su gobierno, conocían, desde el principio las verdaderas intenciones de Solaria de no fabricar nada en Fuenmayor. Ya sabemos que Pedro Sanz y su Gobierno sabían, desde el principio, que era imposible que el proyecto Solaria absorbiera 700 empleos directos y por lo tanto, que nos mintieron con toda la intención de engañarnos a todos los riojanos. Ya sabemos que Pedro San nos mintió cuando aseguraba que este era el proyecto definitivo que sustituiría a Electrolux.
Pero todavía faltan muchas respuestas. Todavía tenemos que seguir formulando preguntas como ¿Cuánto dinero nos ha costado a los riojanos la fuga de Electrolux y la llegada de Solaria? ¿Hemos superado ya los 18 millones de euros en ayudas públicas? ¿Ha devuelto Electrolux aquellos 3’5 que iba a reintegrar a La Rioja? Aparte del Gobierno, ¿hay alguien más que haya puesto dinero en este proyecto del huerto solar? ¿A qué se van a destinar los 600.000 euros de la subvención que el Gobierno le concedió a Solaria el año pasado? ¿No cree Pedro Sanz que con el dinero que se ha gastado en Solaria, los empresarios riojanos hubieran sido capaces de crear más de 39 puestos de trabajo? ¿Por qué, y en base a qué criterios, Solaria recibió el año pasado la cuarta subvención más importante de la ADER si no ha sido capaz de cumplir sus objetivos y ni siquiera ha mantenido los 39 puestos de trabajo?
Pedro Sanz mintió y lo hizo conscientemente, a todos los trabajadores de Electrolux y a sus familias. Mintió y llevó a un engaño deliberado a los sindicatos y a la patronal y mintió consciente y deliberadamente a todos los riojanos. Ya es hora de que dé la cara y responda de sus mentiras. Yo, por mi parte, seguiré investigando y tratando de dar respuesta a todas las preguntas que todavía esperan respuesta. Y seguiré informando de todo lo que seamos capaces de averiguar.
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