“Si las putas no tuvieran hijos…” La ejemplaridad de la Justicia.

Antonio Martín Ferradal, magistrado del Registro Civil de Murcia

“Si las putas no tuvieran hijos, no existirían jueces ni personas de esta calaña”. Este es el explícito comentario que un ciudadano hace en la noticia publicada en un digital que informa de la sanción que el Consejo General del Poder Judicial ha impuesto al Juez único del Registro Civil de Murcia, Antonio Martín Ferradal. La verdad que no me sorprende la indignación de este ciudadano porque yo también siento la rabia de la impotencia ante la evidente injusticia que supone que el CGPJ le haya impuesto una sanción de 3.000 euros, y con eso entienda cumplida su misión.

Este señor juez, funcionario público al que todos los españoles le pagamos un sueldo, se ha dedicado durante años a humillar a las funcionarias a su cargo dándoles un trato vejatorio. No contento con ello y, con ser esto grave, también humillaba constantemente a los ciudadanos, llamando despectivamente “maricones y mariconas” a los ciudadanos del mismo sexo que acudían al Juzgado a celebrar un legítimo matrimonio, calificando de “putas” a las mujeres que, siendo solteras, acudían a inscribir a sus hijos en el registro o calificando de “gentuza” a los ciudadanos que solicitaban la nacionalidad española. Estas son solo algunas perlas de las muchas que ha ido cultivando este funcionario público durante muchos años. Demasiados años sin que nadie hasta ahora haya hecho nada para remediarlo. Cuando por fin los funcionarios se deciden a incoar la correspondiente denuncia, la respuesta del Consejo General del Poder Judicial no puede ser más decepcionante y poco ejemplar.

¿Alguien se imagina un árbitro de fútbol que se dedique durante años en los partidos a llamar maricones a los jugadores que se tiñen el pelo, por ejemplo, o que les ponga la zancadilla cuando van con el balón? ¿Qué pasaría con un director de banca que llamara zorras, por ejemplo, a las clientas de su sucursal que fueran con minifalda, o que calificara de chorizos a los inmigrantes que fueran a ingresar sus nóminas?… Pues que seguramente, como en el Poder Judicial, les pondrían una pequeña multa, y continuarían en sus puestos de trabajo. ¿O acaso no?

Todos conocemos la respuesta a esos hipotéticos casos, por lo tanto, ¿qué razones puede esgrimir el Poder Judicial para que, en su seno se establezca un corporativismo tan repugnante?, ¿qué razones hay para que, en la función pública, un individuo no pierda jamás sus derechos y prebendas, ni mucho menos su puesto de trabajo, por muchas fechorías que cometa?

Un magistrado no deja de ser un funcionario público, un empleado de todos los ciudadanos al que, por cierto, le pagamos un sueldo más que digno, como para encima tener que consentir y tolerar que haga mal su trabajo, que se deje influir por su propia ideología, que se someta a los criterios e intereses de determinados grupos políticos o de poder económico y mucho menos que se dedique a insultar a quienes le pagan el sueldo. Estas situaciones no se producen solo en Murcia; en toda España se suceden a diario situaciones similares y, en nuestra propia Comunidad, en los juzgados de Logroño, Calahorra o Haro, conocemos casos parecidos aunque no sean tan descarados.

Y no es algo que suceda solo en los juzgados. En cualquier oficina pública nos encontramos con personajes, pagados con el dinero de todos, que son intocables por muchas barbaridades que cometan, (me viene a la mente el caso de un funcionario municipal emparentado con un juez logroñés que tiene más poder real que la alcaldesa) y que nunca se ven privados de sus privilegios y ni siquiera amonestados por sus superiores.

El caso del Magistrado Martín Ferradal es uno más, no es una anécdota. Es cierto que también encontramos a muchos, muchísimos funcionarios públicos con los que da gusto tratar y que atienden a los ciudadanos con una paciencia y una profesionalidad exquisita, pero ¡coño!, eso no es ningún mérito, es su trabajo.

Lo que no tiene un pase es la decisión del CGPJ, su repugnante corporativismo con todos estos personajes públicos a los que la aprobación de una oposición, no puede darles patente de corso para hacer lo que les dé la gana y, como mucho, cuando resulta intolerable, se les aplique una sanción que es bastante menos que el sueldo que les pagamos todos los meses.

04

01 2012

Las malas cuentas del Gobierno Sanz

¡Manda huevos…! que diría aquél. Acabo de leer en un periódico local una información que ha llamado doblemente mi atención. La información en sí misma ya me parece grave y preocupante puesto que informa de que el Tribunal de Cuentas del Estado cuestiona todo el procedimiento que utiliza habitualmente el Gobierno de La Rioja para la adjudicación de obras y contratos y para la distribución de subvenciones, pero lo que también ha llamado mi atención es el escaso interés que esta grave información despierta en el conjunto de los medios de información regionales y la ciudadanía y, especialmente, las nulas consecuencias que esta reiterada situación tiene para el Gobierno.

Es cierto que el Tribunal de Cuentas ha cumplido su cometido analizando unos cuantos contratos y advirtiendo de las irregularidades y abusos que ha detectado en los mismos, lo que sorprende es que esa situación se quede únicamente en eso y no tenga ninguna consecuencia para la administración que comete todas esas irregularidades, anomalías, excesos, abusos y desviaciones de fondos públicos que se detectan. Sorprende mucho más cuando se recuerda que esta no es la primera ocasión en que el Tribunal de Cuentas detecta estas anomalías administrativas y contables y las hace públicas y, sin embargo, por parte del Gobierno de La Rioja, se continúan realizando como si tal cosa, sin que tengan ningún tipo de consecuencia, ni administrativa, ni contable, ni mucho menos, judicial.

Es cierto también que estas duras críticas del Tribunal de Cuentas no sorprenden a los grupos políticos de la oposición que llevamos años denunciando las malas prácticas de la administración Sanz. Muchos años de denuncias que, sistemáticamente caen en saco roto y que incluso son recibidas con absoluto escepticismo, desconfianza y recelo por los medios de comunicación, donde apenas ocupan un suelto en algún periódico o un breve en alguna emisora y en la opinión pública que reitera, un año tras otro, su apoyo mayoritario a un Gobierno que, como queda demostrado, no administra debidamente los recursos públicos, abusa de su hegemonía, y hace de su capa un sayo malgastando, dilapidando y repartiendo de forma absolutamente arbitraria, los dineros de todos los riojanos.

Es cierto que los medios han cumplido su cometido dando cuenta del informe del Tribunal de Cuentas pero no es menos cierta la sensación de “impunidad informativa”, -si se me permite la expresión-, que se le aplica al Gobierno de La Rioja por parte de los medios en general y de los comentaristas y columnistas en particular.

Las reflexiones que hace el Tribunal de Cuentas no son cualquier cosa puesto que, de forma genérica, denuncia la falta de claridad y precisión y los métodos de puntuación y baremación en los procesos de contratación y distribución de subvenciones por parte de la Administración autonómica de La Rioja. Hay que tener en cuenta que esta reflexión la hace el Tribunal de Cuentas después de analizar los 28 contratos más significativos realizados por el Gobierno de La Rioja durante los años 2006 y 2007, contratos que, se supone que, por su importancia y volumen económico, deberían haber sido fiscalizados con mayor celo y cuidado por la propia administración autonómica. Imaginemos ahora lo que sucede con los miles de contratos y subvenciones que se adjudican anualmente por el Gobierno de Sanz y que no están sometidos al mismo control exhaustivo del alto tribunal económico nacional. Por eso me pregunto también en muchas ocasiones qué demonios hace el Interventor General del Gobierno, un conocido militante del PP nombrado a dedo por Pedro Sanz, al que parecen preocuparle más sus negocios oleaginosos que la claridad y la transparencia de las cuentas públicas.

Pedro Sanz y sus sucesivos gobiernos, han conseguido implantar en La Rioja una administración pública marrullera, tramposa, opaca, que convierte las fórmulas excepcionales de gestión en formulas cotidianas que se utilizan para embarrar la distribución de los recursos públicos y repartir el dinero de todos entre unos pocos, siempre que sean sumisos, discretos y contribuyan a la causa… Esto es lo que tenemos y con esto tenemos que hacer frente a la mayor crisis económica, social y moral que ha conocido la historia de La Rioja.

No hay voluntad de diálogo para encontrar fórmulas consensuadas para hacer frente a estas crisis. No puede haberla ni la habrá porque eso desmontaría todo el tinglado de opacidad y recovecos administrativos con los que se intentan ocultar tantos abusos y excesos como los que denuncia el propio Tribunal de Cuentas del Estado. Simplemente habrá menos dinero pero las fórmulas, las trampas y los métodos oscuros para repartirlo serán los mismos.

Aquí se volverá a hacer fuerte el último lema popular, con menos, habrá que hacer más; más trampas para conseguir que los baremos de puntuación, las valoraciones, los concursos… continúen favoreciendo a los que interesa que favorezcan. Más con menos, para que los dineros públicos sigan tapando bocas y comprando complicidades.

03

01 2012

¿Pagaremos entre todos las facturas de Camps?

Camps y Rajoy en su "feudo" valenciano.

El nuevo Gobierno de la Generalitat Valenciana acaba de salvarse “in extremis”, de una clara suspensión de pagos consecuencia de la nefasta gestión realizada por el anterior Gobierno presidido por el también popular Francisco Camps a quien el PP nacional sigue, sorprendentemente, defendiendo como un ejemplo de eficacia. La realidad es que el tristemente famoso “caso Gürtel” por el que ahora mismo está siendo juzgado el expresident Camps, paralizó durante más de dos años toda la gestión económica del anterior Gobierno y el nuevo ha tenido muy poco margen de maniobra para hacer frente a una dramática situación heredada que no es responsabilidad de los socialistas, ni de Zapatero, sino que obedece únicamente a la mala gestión realizada por el propio Partido Popular. Una mala gestión que no responde a una decisión personal del Sr. Camps, sino que también es responsabilidad de todo un Partido Popular que, con el fin de evitar penalizaciones electorales ha estado ocultando la situación, protegiendo a su filial valenciana y ocultando una realidad que ha estado a punto de hacer saltar por los aires la primera Comunidad Autónoma. Y habrá que esperar todavía a ver si se ha salvado definitivamente.

Si esta caótica situación financiera se hubiera producido en Cantabria, o en Extremadura, en Baleares o en Aragón, en estos momentos todos los medios de comunicación que respaldan al nuevo régimen popular estarían bramando contra unos gestores a los que llamarían de todo y para los que estarían pidiendo penas de cárcel. De hecho, ya hemos visto lo que la Sra. de Cospedal está haciendo en Castilla-La Mancha, ante una situación financiera que no tiene nada que ver con la valenciana. Los propios dirigentes del PP valenciano reconocen “sotto voce” que “si fuéramos de otro partido, lanzaríamos duras críticas contra lo que se ha hecho en las dos anteriores legislaturas”. Una gestión que ha dejado una deuda financiera de 12.577 millones de euros y facturas pendientes de pago de más de 1.700 millones de euros, según hizo público el viernes pasado el propio Síndic de Comptes de la Generalitat.

Pese a esta desesperada situación, el PP sigue sin reconocer la gravedad del estado financiero de Valencia y los propios dirigentes levantinos confían en que el nuevo Gobierno de Mariano Rajoy, les rescate del abismo económico en que se encuentran, mediante inyecciones de dinero público que enjuaguen sus maltrechas finanzas. Mi duda es si, desde Madrid, el PP realmente acudirá al rescate para intentar “tapar las vergüenzas” de su gestión y mi temor es que, efectivamente, lo haga. Porque es evidente que no hay dinero para todo ni para todos y si la política del PP se centra en ocultar su propio déficit, ¿qué va a quedar para los demás?, ¿nos llegará algo a los riojanos?

No es la primera vez que se producen en España situaciones de este tipo en las que finalmente es el Estado quien acude al rescate de Comunidades Autónomas que han incurrido en excesos inadmisibles. Gobiernos del PP y del PSOE han realizado inyecciones millonarias, disfrazadas de todo tipo de justificación, para resolver los problemas en los que incurrieron presidentes megalómanos como Juan Ormaechea en Cantabria, o movidos por el interés de ganarse el apoyo nacionalista en diferentes investiduras como hicieron González y Aznar en Catalunya y Euzkadi.

Hoy es Valencia quien está con la soga al cuello y Mariano Rajoy quien gobierna en España. A nadie se le escapa que la Comunidad Valenciana se ha convertido en el más importante granero de votos del PP que, incluso en una caótica situación como la actual, y con un President imputado y pillado por los Tribunales, ha respondido como una piña prestando todo su apoyo al nuevo Presidente. ¿Cuánto nos costará ese apoyo al resto de españoles? ¿Saldrá Mariano Rajoy al rescate de los suyos? ¿Habrá que tapar las vergüenzas de la gestión del PP valenciano con montañas de euros? ¿Volverán a ser castigadas las comunidades prudentes que han gestionado bien sus escasos recursos? ¿Se volverán a premiar los excesos con el pago de las facturas?

Este es un buen momento para exigir responsabilidades, pero también lo es para reclamar que cada palo aguante su vela. Los pueblos también tienen que ser responsables de sus actos y, si esos actos les han llevado a elegir a los dirigentes equivocados, deberían asumir las consecuencias. Solo espero que al menos estos ejemplos sirvan a los riojanos para aprender en cabeza ajena.

27

12 2011

Mariano Rajoy, Presidente.

Hay que admitir que para nadie ha sido una sorpresa la elección de Mariano Rajoy como Presidente del Gobierno de España y que para todos, creo que incluso para el PSOE, ha terminado siendo un alivio una toma de posesión que, aunque no termine con la crisis, de momento ha terminado con ese clima de crispación, enfrentamiento y cainismo que, desde el Partido Popular, habían conseguido expandir por todos los ámbitos de la vida pública española y que estaba terminando por contaminar también a la propia ciudadanía.  No sé si económicamente viviremos mejor pero al menos durante unos meses, creo que viviremos política y socialmente más tranquilos.  Y digo que durante unos meses porque la propia Secretaria General del Partido Popular ya ha advertido hace muy pocos días de que el nuevo Gobierno  va a tener que adoptar medidas drásticas que asimilaba a las adoptadas por la propia Sra. de Cospedal en el Gobierno de Catilla-La Mancha y a las anunciadas por el President Artur Mas en Catalunya. Medidas tan sorprendentes y cuestionables como el copago farmacéutico que ya se ha incluido en el Proyecto de Medidas Fiscales presentado por el Gobierno de la Generalitat que marca el camino inexorable hacia un nuevo concepto de gestión de  la administración pública en el que vemos como los ciudadanos deben corresponsabilizarse de los excesos y errores cometidos por sus gobernantes en tiempos de bonanza, en las que vemos que los ciudadanos vamos a tener que asumir el coste de unos años de abundancia ficticia creada y propiciada por los mercados financieros, pero consentida y jaleada por todos los gobiernos, incluido el nuestro.

En La Rioja, el Sr. Sanz ha negado en varias ocasiones que su Gobierno tenga voluntad de aplicar ese tipo de medidas y, ciertamente, no son cuestiones que se planteen en el proyecto de ley presupuestaria ni en el de Medidas Fiscales que se debate estos días en el Parlamento de La Rioja pero, después de escuchar el lunes la intervención del ya Presidente de la Nación, no puedo dejar de pensar en la posibilidad de que ese tipo de medidas restrictivas u otras similares, en que este tipo de recortes, se impongan por Decreto en todo el territorio del Estado y, en consecuencia, condicionen los presupuestos de La Rioja y, en consecuencia, el día a día de todos nosotros.

“Una Administración, una competencia”, afirmó el presidente Rajoy cuando reclamaba en su discurso de investidura colaboración de las Comunidades Autónomas para reducir drásticamente el déficit del conjunto del Estado. Es evidente que también se estaba refiriendo a las Comunidades Autónomas cuando expresó su compromiso de recortar 16.500 millones de euros durante el ejercicio presupuestario de 2012 en el conjunto de las Administraciones.  Y para que nos hagamos una idea de lo que eso significa, estamos hablando de que, en un solo ejercicio, el Sr. Rajoy se propone recortar 6 millones y medio más de los que el Sr. Zapatero ha recortado en los dos últimos ejercicios. Esto también es hacer más con menos, es decir: hacer más recortes, en menos tiempo.

Me caben dudas sobre si al Sr. Rajoy le montará la oposición los mismos poyos que él ha montado estos dos últimos años a cuenta de los recortes, pero de lo que no me cabe ninguna duda es de que para alcanzar ese objetivo restrictivo, -16.500 millones en un año, insisto-, va a ser necesaria la implicación de todas las administraciones públicas del Estado, incluida la administración local y, por supuesto, la autonómica.

El Sr. Rajoy realizó, a mi juicio, un discurso muy medido y prudente, excesivamente medido, vacío de concreciones, carente de compromisos específicos pero lleno de propuestas veladas e insinuaciones restrictivas y por eso sorprendió más cuando utilizó expresiones que hacen pensar que pretende aprovechar la crisis económica como coartada para acometer una recentralización del Estado autonómico que hoy conocemos, pasando, de forma unilateral, por encima de las competencias asumidas por las autonomías.

Ese discurso del Sr. Rajoy, inconcreto pero lleno de advertencias para las administraciones autonómicas, unido a sus recientes declaraciones en las que expresaba su convicción de que la Dependencia en España no es viable y a la demanda expresa a las Comunidades Autónomas para que se conviertan en parte esencial del programa de ajustes económicos y recortes que quiere liderar su Gobierno, me lleva a ratificarme en la idea de que,  en el primer trimestre del año, la Ley de Presupuestos de La Rioja va a convertirse en un documento inservible al verse condicionado y limitado por esas medidas de ajuste duro, por esos recortes drásticos, por esa corresponsabilidad de todas las administraciones que va a exigir aplicar el Sr. Rajoy durante sus primeros meses de mandato, con el objetivo de alcanzar la estabilidad presupuestaria que, aunque se viene exigiendo desde la aprobación de la Ley 18/2001, ha sido una pura entelequia en este País y en esta Comunidad Autónoma hasta que la Sra. Merkel no ha exigido su cumplimiento.

El Presidente del Gobierno de España afirmaba el lunes que, en la tarea de sacar a España de la actual crisis económica no puede estar sólo el Gobierno, que se necesita el apoyo de todos…  dijo también algo que me llamó mucho la atención, pues afirmó que su Gobierno no iba a consentir que la soberbia y la prepotencia se instalaran en la manera de gobernar dadas las dramáticas circunstancias que vivimos, …, pero creo que va a tener por delante una difícil tarea para imponer en sus filas generosidad, humildad y voluntad de concordia …

Esta mañana escuchaba en la radio el anuncio del comienzo de la estación invernal, curiosa coincidencia para el inicio del mandato de un Gobierno que tiene que lidiar con una sociedad en la que ya hace demasiados meses que se ha instalado el invierno más crudo.  ¿Podrá este Gobierno conseguir que algún día llegue al fin la primavera?

22

12 2011

Golpes de Estado en Europa

Me gusta escuchar los viernes la tertulia matinal de la Cadena SER. Y me gusta hacerlo porque los viernes interviene en ella la Catedrática de Derecho Internacional de la Universidad de La Rioja, Mariola Urrea. Además de que su presencia ayuda a prestigiar el nombre de nuestra pequeña Universidad, me parece que la Dra. Urrea tiene una cabeza privilegiada, suelo compartir con ella casi todas sus reflexiones que, más de una vez, me hacen pensar más allá del final de la tertulia y la admiro como intelectual.

Pues bien, hoy en la tertulia ha hecho una reflexión que me ha sacudido especialmente. Poco más o menos, la Dra. Urrea venía a decir que la Unión Europea, a través de la presión que están ejerciendo Merkel y Sarkozy sobre los países más acuciados por la crisis económica y mediante la exigencia inmisericorde de adopción de medidas estrictas de austeridad para recortar el déficit público, está poco menos que propiciando auténticos golpes de Estado en los gobiernos democráticos para en, su lugar, instalar a tecnócratas que sean capaces de afrontar las reformas que son necesarias para salvar la economía europea y la moneda única.

Ciertamente es una dura reflexión pero, desde luego que el desembarco de Lucas Papademos y de Mario Monti en los gobiernos de Grecia e Italia, tras las forzadas y precipitadas dimisiones de los primeros ministros elegidos democráticamente son, ciertamente, un golpe de Estado, no sé si de los mercados o solamente de quienes se han erigido por derecho propio en los líderes absolutos de Europa.

Parece ser que Portugal se libró de este “golpe de Estado” gracias a un adelanto electoral que propició no solo un cambio de color político en el Gobierno, sino el desembarco de expertos economistas que han sido los encargados de imponer los recortes marcados por Europa sin miedo a las consecuencias electorales porque lo suyo no es la política. Es posible que la rápida reacción de Zapatero y Rajoy cuando acordaron reformar la Constitución sirviera para otorgarnos el tiempo suficiente para llegar a las elecciones del 20 N y que eso nos haya librado también a nosotros de ese golpe de Estado económico que amenaza a todas las economías débiles europeas. Italia y Grecia no van a necesitar elecciones anticipadas para cambiar sus gobiernos, Grecia ni siquiera va a tener un referéndum para ratificar sus decisiones económicas, pero ambos países van a tener nuevos gobiernos de concentración sin que sus respectivos parlamentos hayan tenido muchas posibilidades de intervención y decisión. Imagino que los partidos mayoritarios se repartirán los ministerios y tratarán de hacer sus enjuagues para no perder terreno, pero quienes van a “cortar el bacalao”, quienes van a tomar las decisiones económicas y van a poner límites a las voracidades ministeriales, van a ser los tecnócratas primeros ministros impuestos por Merkel y Sarkozy.

Constatada esta realidad y a escasos días de que se celebren en España unas elecciones que conformarán un nuevo Parlamento, me pregunto por la capacidad que ese Parlamento va a tener en la configuración y funcionamiento del nuevo Gobierno. ¿Quién va a ejercer el control de la actividad del Gobierno? ¿Quién va a ser realmente el que impulse la acción del nuevo Gobierno, sobre todo en materia económica? ¿Tienen Rajoy o Rubalcaba la preparación, la capacidad y, sobre todo, la credibilidad suficiente como para ejercer el auténtico control económico del País o habrá que ponerles por detrás a un tecnócrata que les “obligue” a tomar las decisiones difíciles que, además, no suelen ser muy electoralistas?

La Comisión Europea ha advertido de que la economía española se ha frenado y no augura mejores expectativas para los próximos años, una situación que va a revertir negativamente sobre los datos de empleo, con lo que el panorama que se le presenta al futuro inquilino de La Moncloa no puede ser más desalentador. Sea quien sea, el nuevo Presidente, ya tiene el aviso, la advertencia, la amenaza, la exigencia de la Comisión Europea, o lo que es igual, de Merkel y Sarkozy, de que deberá seguir aplicando medidas de ajuste en la economía que, inevitablemente, van a repercutirse directamente a los ciudadanos. ¿De qué valen pues los programas electorales de los partidos si el programa económico que hay que ejecutar es el que mande la Comisión Europea? ¿Van a ser los dos grandes partidos lo suficientemente generosos y patriotas como para ayudarse en la ejecución de estas políticas para evitar el “golpe de Estado” económico?

Igual sería oportuno que, gane quien gane, empiecen a pensar en un Gobierno de concentración que sea capaz de asumir y explicar a los españoles los nuevos sacrificios a los que nos vamos a tener que enfrentar. Hasta el momento el único partido que está hablando de ello es CiU que, normalmente, y sobre todo en materia económica, suele saber mejor que ninguno por dónde se anda, pero me temo que nadie, ninguno de los partidos mayoritarios, van a estar dispuestos a sacrificar sus parcelas de poder en beneficio de todos. Tendremos que esperar al tecnócrata… Y espero que nadie esté pensando en Rodrigo Rato.

11

11 2011

Rajoy en estado “puro”.

En una entrevista en Antena 3 afirma Rajoy que no le gusta la prohibición de fumar  en todos los espacios públicos e insinúa que, si alcanza la presidencia del Gobierno, podría modificar la ley para permitir fumar en los bares más pequeños.  Ahora nos sale con estas después de que su partido apoyara el endurecimiento de la ley en el año 2010.  Reconozco que mi condición de ex fumador me ha llevado a ser bastante intolerante con los fumadores, especialmente con los que no respetan el derecho de los demás a no tragarse el humo de otros y quizá por ese este “desliz” de Rajoy durante la campaña electoral me ha sentado tan mal.  Creo que a estas alturas nadie puede negar la efectividad de la prohibición, especialmente después de su endurecimiento en 2010.  Los hospitales han notado sensiblemente el descenso de las enfermedades relacionadas con el consumo de tabaco y eso, imagino, que estará notando en el gasto sanitario español y, ciertamente, se respira mucho mejor en los espacios públicos.  Incluso los propios fumadores lo reconocen.  Si los beneficios de la prohibición son tan grandes y están claramente demostrados, si esos beneficios se extienden tanto a los fumadores como al resto de la población, ¿a qué viene esta insinuación del candidato a presidente del Gobierno?.

Yo creo que, como dice la crónica, la pregunta le pilló con el pie cambiado y, acostumbrado como está, a repetir su discurso mántrico quince veces en un día durante tantos años, una pregunta fuera de guión saca a la luz la verdadera personalidad y la auténtica capacidad del candidato que ha dejado claro que la cintura solo le sirve para sujetarse los pantalones porque ha sido incapaz de salir airoso de una simple pregunta inesperada.  Creo que esta reacción tiene bastante más significado de lo que aparenta y deja entrever a un candidato flojo, incapaz de improvisar y alarmantemente veleidoso y mudable en sus criterios. A lo mejor esta es la razón por la que Rajoy procura no responder nunca a las preguntas que le hacen y sigue sin concretar lo que piensa hacer para conseguir su gran promesa electoral: “que todos seamos felices”. Vamos, Rajoy en estado puro.

Espero, por el bien de todos nosotros, que, efectivamente, estas declaraciones solo hayan sido un desliz y que, si gana las elecciones, existan mentes más preclaras en su Gobierno que le impidan cometer semejante barbaridad.

10

11 2011

El Debate

Pase lo que pase, se diga lo que se diga, se gaste lo que se gaste, a estas alturas está claro cual va a ser el resultado de las elecciones generales del próximo día 20. De acuerdo, todavía no sabemos el número de escaños que va a obtener cada partido; nos falta por comprobar cuánta representación van a obtener los partidos minoritarios; descubrir el efecto de la izquierda abertzale sobre los resultados del PNV; si Revilla será finalmente diputado o si Cascos podrá sentar a uno de sus representantes frente al PP…, pero parece ser que lo que todo el mundo quiere saber, ya se sabe de antemano: Rajoy será el Presidente de España. Ayer quedó bastante claro tras el debate que mantuvieron los candidatos de los dos principales partidos. Un debate que no fue tal, que fue un intercambio de monólogos en el que no se permitió que participaran otras fuerzas políticas a las que tampoco se les va a dar la oportunidad de expresarse en los mismos términos y que, a pesar de que, a mi juicio, ganó Rubalcaba con contundencia, solo sirvió para confirmar lo que todos sabemos de antemano: Rajoy ganará las elecciones aunque pierda cinco debates. Va de mano y todo el mundo lo sabe.

Rubalcaba se defendió, demostró que, a pesar de ser calvo, tiene más telegenia, domina el debate, tiene más conocimientos y experiencia y trabaja más y mejor que Rajoy pero, ¿qué importa todo eso cuando la suerte está echada?

A Rubalcaba y al PSOE les pesa demasiado su pasado al frente del Gobierno en estos últimos años en los que el arte de darse la vuelta en un ladrillo ha sido la característica principal del presidente Zapatero en materia económica; hoy tomo una medida, mañana la cambio, pasado la derogo… Esa política de giro constante que nos ha transmitido una sensación, (ignoro si real o equivocada), de que el PSOE no sabía por dónde le daba el aire y avanzaba al albur de lo que le dictaban las circunstancias de cada momento y los líderes europeos, lastra demasiado a un candidato que no puede, -ni debe-, desligarse de la responsabilidad que le compete como ministro y vicepresidente de ese Gobierno.

Rajoy únicamente tuvo que limitarse a repetir los mantras que ha ido lanzando durante estos años, insistir en los argumentarios, -muchas veces falsos-, elaborados en la sede de la calle Génova y por eso quizá sorprendió todavía más, que no fuera capaz de retirar los ojos de sus famosas fichas. No habiendo aportado nada nuevo, repitiendo en el debate lo que lleva diciendo desde hace ocho años, me sorprendió especialmente que tuviera que leer todo lo que dijo, incluso su alegato final. A mi eso me ofreció una imagen de debilidad intelectual y de pobreza política que lo desacredita como futuro presidente pero, a la vista de la impresión general reflejada en los medios, es evidente que no es algo que haya conseguido hacer mella en los ciudadanos.

08

11 2011

¿Desliz verbal o servilismo?

Abad y Bretón en la rueda de prensa del "descubrimiento" larioja.com/E.P.

Mucho se viene hablando, desde hace años, de la falta de democracia interna de los partidos políticos y, de forma especial, tanto el PP como el PSOE , pugnan por intentar demostrar a la opinión pública quién es más democrático en su funcionamiento, quién respeta más la opinión de las bases y quién acata mejor las decisiones de sus órganos colegiados. En este proceso electoral que acaba de empezar nos ha vuelto a ofrecer el mismo espectáculo de acusaciones cruzadas para medir quién es más que quién…

El PSOE presume de su capacidad para propiciar la participación entre sus bases y repite machaconamente que son las agrupaciones locales quienes, libremente, deciden quiénes son sus candidatos favoritos aunque la realidad, como hemos visto en las últimas semanas, parece que es bien distinta si tenemos en cuenta que la última palabra la ha tenido Madrid y que, previamente, quien aspiraba a ser candidato, tenía que pasar toda una serie de filtros. Es un sistema tan válido como el que más que, desde el punto de vista de la participación democrática es manifiestamente mejorable pero al menos se esfuerzan por conseguir la participación y hay que reconocer que, los aspirantes a candidatos, se lo tienen que currar aunque sólo sea para evitar la intrigas de otros adversarios y conseguir la simpatía –y el voto-, de sus compañeros.

El caso del PP es bien distinto. Todos los militantes –y mucho más los aspirantes a candidatos-, reconocen sotto voce que es el dedo divino de su presidente regional quien decide el nombre de todos los candidatos bajo su exclusivo y particular criterio que muy pocos son capaces de intuir siquiera. Sin embargo, el presidente regional del PP siempre repite, machaconamente también, que es el Comité de Listas del Partido, quien decide los nombres de los candidatos y, claro, mientras no se demuestre lo contrario, hay que creer que es así. Pero hete aquí que el pasado miércoles 2 de noviembre, uno de los aspirantes conservadores a obtener escaño en la carrera de San Jerónimo, desveló por fin el misterio y reconoció públicamente que quien confecciona y decide las listas en el PP es el mismísimo Pedro Sanz, sin más ayuda ni más apoyo que su propio criterio. Decía Juan Antonio Abad: “Estoy muy satisfecho, en nombre de todos los arnedanos, de que el presidente del PP riojano haya elegido a Arnedo y me haya designado como número 3 para representar a La Rioja en el Parlamento de la Nación.” ¡Acabáramos! Tantos desvelos del presidente para hacernos creer en el Comité de Listas del PP y ahora viene el alcalde de Arnedo a descubrir el pastel y dejar sentado que lo que todo el mundo pensaba y algunos decían por lo bajines, resulta que es verdad.

No sé muy bien si sus declaraciones han sido fruto de un simple desliz verbal o es que simplemente se ha dejado llevar por su costumbre adulatoria hacia el jefe, pero lo cierto es que al final lo único que ha conseguido es dejarle con las vergüenzas al aire. Menos mal que va el tercero y no le van a dar mucha cancha en la campaña porque si no…, ¡a saber de cuántas cosas más nos enteraríamos!

04

11 2011

¿Dónde está la Unión Europea?

¿Tiene mucho sentido que un pequeño país de la Unión Europea ponga en jaque a todo un proceso de integración que lleva gestándose más de 50 años? Esta es la pregunta que nos hacemos muchos después del anuncio del primer ministro griego, Papandréu, de convocar un referéndum en Grecia para contrastar los planes de ajuste económico impuestos por la troika y la Unión Europea para poder mantenerse en el euro. Lo más sorprendente no es que se haya decidido consultar a los ciudadanos la efectividad de la política griega, lo realmente llamativo es la comprobación, una vez más, de que Europa carece de una política económica seria y coordinada y que cada uno campa a sus anchas en su respectivo país, sin importar mucho aquello de la unión económica y monetaria de la que tanto se hablaba no hace tantos años.  Lo importante, parece ser, es que cada uno salve el culo en su propio país, sin importar lo que pase en el resto.

Soy un convencido defensor de las bondades de la Unión Europea,  pero siempre he creído que el verdadero problema para la construcción de ese Estado Único, está en los propios Estados que lo integran que son incapaces de renunciar a su propio poder en beneficio del poder global de la Unión. La construcción de esa Unión Económica y Monetaria camina hoy a trompicones, entre el proceloso camino de la crisis, y lo hace de la mano de dos únicos países, Alemania y Francia, que son quienes marcan el rumbo a todos los demás con criterios que parecen basarse más en el azar que en la razón y empujados por un tercero, Inglaterra, que influye y determina la toma de decisiones de los otros dos a pesar de que no está dispuesto a integrarse definitivamente en esa unión y de poner en cuestión, todos los días, las decisiones y el futuro de ese Estado Único.

Los tres más poderosos se tambalean hoy ante la decisión,- a mi juicio extemporánea, inoportuna, inconsciente y personalista-, del primer ministro griego de convocar un referéndum. Los tres países más poderosos tiemblan ante la posibilidad de que la voz del pueblo, la decisión de los ciudadanos de un pequeño país que supone un escaso 2 % de la Unión, a los que tienen que defender y representar, echen por tierra sus propios planes. El problema es que los europeos, los ciudadanos de los 27 países que integramos ese gran Estado Único, seguimos sin conocer cuales son los planes que esos tres países nos tienen reservados a los demás. O lo que es más grave, ignoramos incluso si tienen planes…

Sigo pensando que faltan auténticos líderes que trabajen por la construcción del Estado Único y que no contemplen Europa como un gran mercado en el que su respectivo país puede “colocar” sus mercancías y hacer prosperar sus exclusivos intereses. Son los Estados miembros los que se tienen que despojar de sus competencias y permitir que los ciudadanos elijan libremente a sus dirigentes y que sean estos los que tomen decisiones que deben aplicarse con equidad en todos los países. Mientras continuemos tirando de la manta cada uno de nuestro lado,  no conseguiremos avanzar realmente y lo único que conseguiremos es que, de vez en cuando, la manta se rasgue por su esquina más débil como ha pasado ahora con Grecia. Hasta que no aprendamos que debemos soltar la manta y dejarla en manos de un auténtico Gobierno Europeo; hasta que nuestros eurodiputados dejen de ser “enviados especiales bien pagados” de sus respectivos “lobbies” políticos y económicos y se decidan a respresentar a los ciudadanos; hasta que la voz de los europeos no se escuche realmente y dejen de hablar por nosotros los dirigentes de tres Estados, no conseguiremos ser un Estado Único, y todos nuestros problemas, incluidos los económicos estarán en manos de un azar cuyos “dados” tiran Alemania y Francia, sobre el tapete de Inglaterra.

02

11 2011

ESPAÑA VENCE A ETA. Acaba lo duro y empieza lo difícil.

En un día histórico para todos los españoles como el de hoy, no puedo dejar de manifestar mi alegría por el anuncio de la banda terrorista ETA de poner fin, de forma definitiva, a la actividad armada con la que, en los últimos 43 años, ha asesinado a 829 personas y generado incontables víctimas de su dictadura de terror en todo el Estado español. A esas víctimas es a quienes hay que dedicar nuestro primer homenaje y recuerdo en un día como el de hoy.

La violencia de ETA ha supuesto, sin duda, la peor desgracia que hemos sufrido los españoles desde el final de nuestra Guerra Civil, por eso hoy, con todas las cautelas, con todo el recelo, pero llenos de esperanza, hay que saludar este anuncio como la noticia más importante que podíamos esperar los españoles.

Hoy es un día de alegría y es, sin duda, un paso trascendental hacia el momento que todos esperamos con verdaderas ansias: el de su disolución y la entrega definitiva de las armas. Pero debemos ser conscientes de que no se pueden dar todos los pasos de una vez. Hasta los propios terroristas necesitan tiempo y espacio para escenificar su derrota.

No cabe duda de que, en esta victoria indiscutible del pueblo español, el trabajo, la dedicación y la entrega de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, (Policía, Guardia Civil, Ertzantza y Ejército), han sido fundamentales, como también lo ha sido el trabajo desarrollado por el Poder Judicial que ha garantizado el Estado de Derecho con verdadera entrega y tesón. Pero, en un momento en que la política y los políticos estamos tan desprestigiados y denostados, seríamos terriblemente injustos si, en este éxito de todos los españoles, no destacáramos también el trabajo y el esfuerzo de la clase política que es la que, al fin y al cabo, ha tomado las decisiones sobre las que han descansado las acciones de todos los demás.

Es necesario por tanto, y justo también, reconocer el mérito que han tenido todos los gobiernos democráticos de España y, a mi juicio, especialmente, los gobiernos de los presidentes Aznar y Zapatero. Sería injusto no reconocer la osadía y el acierto de Aznar cuando decidió tramitar una Ley de Partidos Políticos que significó el inicio del acorralamiento político y económico de ETA y que propició, gracias también a la generosidad de Zapatero, un acuerdo político sin precedentes al que nos sumamos todos los partidos políticos de España. Podría decirse que cada decisión se ha tomado en su tiempo y que a cada presidente le ha tocado adoptar las medidas acordes a su tiempo pero, la realidad es que cada uno es responsable, para bien o para mal, de las decisiones que ha tomado. Por eso también me parecen injustas todas las barbaridades que, en estos años, se han dicho contra las decisiones de los gobiernos de Zapatero que, al fin y a la postre y en vista del resultado final, han resultado tan acertadas como las del anterior gobierno. No se trata por tanto de “colgarle” a nadie el mérito de esta decisión de la banda. El anuncio del cese definitivo de la violencia es el resultado de muchos años de trabajo de muchos gobiernos y muchos políticos que, a lo largo de estos años, han vivido, estoy seguro, obsesionados por prestar a España el mejor servicio: el fin del terrorismo etarra. Por lo tanto, ni medallas ni alabanzas, pero tampoco críticas y condenas para los políticos.

Con el anuncio de ETA podríamos decir que ha terminado lo duro, ha terminado el tiempo dramático del terrorismo aborrecible que ha practicado ETA durante 43 años, pero creo precisamente que ahora empieza lo difícil.

Sigue siendo el tiempo de la política y es bueno que les contemos a los españoles que la política va a ser la que concluya esta labor con una victoria definitiva. Hasta el momento, lo que he notado es que los máximos dirigentes políticos han asumido su responsabilidad y la han exhibido en sus declaraciones. Tanto Zapatero como Rajoy han dado muestras de esa responsabilidad, al menos en estos primeros momentos. Por eso quiero expresar mi deseo de que esa responsabilidad siga intacta durante este tiempo difícil, muy difícil, que hoy iniciamos y que debe estar presidido por altísimas dosis de generosidad, de diplomacia, de tacto y prudencia, para alcanzar cuanto antes ese objetivo final que es la disolución y la entrega de las armas.

Creo que algunas declaraciones rabiosas procedentes de la derecha más rancia, exigiendo más de lo que ellos mismos saben que es razonable exigir en estos momentos y algunas manifestaciones inconscientes e imbéciles de la izquierda tratando de obtener una beneficio electoral que no les corresponde, ponen en evidencia a sus líderes que están obligados a mantener el orden en sus filas.

Ahora es cuando la política española tiene que demostrar si tiene o no auténticos líderes. Es el momento de la política, es el momento de la generosidad y de la prudencia en los gestos y en las acciones. Es el momento en el que tenemos que decidir y elegir si preferimos sacrificar la paz por la Justicia o, si por el contrario, estamos dispuestos a sacrificar la Justicia para alcanzar la paz definitiva.

20

10 2011